En Fisiosana nos hemos formado con Low Pressure Fitness, cuyo trabajo se basa en una reeducación postural, respiratoria y de movilidad neural.

Consisten en unos ejercicios globales que buscan reducir la presión intraabdominal mediante una serie de posturas con una respiración especial (apnea), para elevar y activar el diafragma, y mejorar la activación lumbopélvica.

Inicialmente, el ejercicio hipopresivo se utilizaba como herramienta de trabajo en el postparto, buscando recuperar el tono debilitado de la musculatura abdominal y suelo pélvico y reducir el riesgo de descenso de la vejiga o de prolapsos.

Actualmente, se ha observado que practicar este tipo de ejercicios tiene beneficios en ambos sexos y a diferentes edades, sirviendo como tratamiento y prevención de patologías funcionales digestivas, gineco-obstétricas, urinarias o posturales.

Los beneficios de una práctica regular de ejercicio hipopresivo son:

    • Mejora la consciencia corporal y el control postural
    • Reduce el perímetro abdominal y protege la región lumbo-pélvica, al mejorar el tono de nuestra faja abdominal.
    • Sirve de prevención y tratamiento de hernias y dolores lumbares.
    • Aumenta la movilidad torácica y el flujo respiratorio.
    • Mejora las disfunciones de suelo pélvico (debilidad posparto, incontinencia urinaria, dispareunia, prolapsos, dolores menstruales).
    • Favorece el retorno venoso, reduce pesadez piernas
    • Mejora el rendimiento deportivo por los cambios respiratorios y biomecánicos.

    Este tipo de ejercicios deben ser guiados y controlados por la fisioterapeuta, por lo que se realizan en grupos reducidos de 4 alumnos como máximo, con el objetivo de poder realizar las correcciones posturales y respiratorias oportunas.
    Será necesario realizar una evaluación previa para poder ajustar el programa de ejercicios a las necesidades biomecánicas individuales.

    “Cuida el exterior tanto como el interior; porque todo es uno” -Buda